
Jueves, 3 de agosto de 2006
25 años de buen
pulso
La farmacia de
Yagüe abrió hace un cuarto de siglo gracias al tesón de su
titular, Begoña García Ezquerra, y a la movilización de los
vecinos.
La farmacia
de Yagüe acaba de cumplir 25 años. Un aniversario
engrandecido por el mérito de su titular, Begoña García
Ezquerra, y de los propios vecinos del barrio, que en su día
se movilizaron enérgicamente para brindar este servicio
básico a Yagüe, un núcleo entonces menos poblado, más
aislado y donde adquirir una simple aspirina obligaba a
trasladarse hasta Logroño.
E. E./LOGROÑO
La modesta farmacia que
Begoña abrió el 3 de julio de 1981 en la plaza Peñuelas,
en un local de cien metros cuadrados, fue
progresivamente ganando espacio hasta sumar los 320 m2
de los que hoy dispone y que también se abren a la calle
Salamanca. Un logro que esconde no pocos esfuerzos pero
que Begoña García cuenta con orgullo, porque -como dice-
«la farmacia es un establecimiento completo de salud
para la gente».
Cuenta como tras su licenciatura en Barcelona, donde no
vio posibilidades para colocarse, decidió regresar a
Logroño para abrir una farmacia. Barajó dos opciones, en
Yagüe y Varea, pero este último barrio no disponía de
los 2.000 habitantes mínimos exigidos por ley. En Yagüe
tampoco los censados alcanzaban esta cifra porque muchos
pisos tenían propietario pero estaban vacíos. «Nos
faltaban 200 personas en el censo para alcanzar el
mínimo y, a través de la Asociación de Vecinos, se fue
puerta por puerta para animar a la gente a censarse».
Logrado este objetivo, los problemas se sucedieron,
hasta el punto de derivar en un litigio con la farmacia
más próxima -en la calle Murrieta- cuya titular elevó un
recurso al Consejo General. El proceso se prolongó casi
dos años, el tiempo que Begoña García tuvo parado su
proyecto y su local, al tiempo que cubría una plaza en
Cervera del Río Alhama.
Un largo impás en el que se mantuvo firme -«es que soy
muy cabezona», reconoce- y en el que contó con el
respaldo de los vecinos de Yagüe y de los medios de
comunicación. «Los vecinos hablaron con el alcalde, el
gobernador, se movilizaron ante el Colegio de
Farmacéuticos y siempre que yo iba a hablar en un medio
informativo, me acompañaban».
Finalmente abrió su farmacia y hoy, 25 años después, no
sólo tiene ganado al barrio, sino que la suerte le
sonríe desde que le instalaron el centro de salud a sólo
unos metros.
